Con el fin del verano, es el momento perfecto para pensar en guardar adecuadamente tu ropa de verano. Si la guardas en el armario sin cuidado, puede dañarse, deformarse o mancharse y oler mal.
A continuación se ofrecen algunos consejos útiles:
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Lavar antes de guardar
Lava siempre la ropa antes de guardarla. El sudor, el perfume y el protector solar pueden dañar las telas y dejar manchas. -
Secar completamente
Asegúrate de que tu ropa esté completamente seca antes de guardarla. Incluso un poco de humedad puede causar moho y olores desagradables. -
Utilice bolsas y cajas para ropa
Para prendas delicadas, use bolsas de tela para ropa o cajas de almacenamiento. Evite las bolsas de plástico, ya que retienen la humedad. -
Doblar o colgar correctamente
Las prendas de punto y las camisetas deben doblarse para evitar que se estiren. Los vestidos y blusas se pueden colgar, pero elija perchas resistentes de madera o acolchadas. -
Añade frescura y protección
Coloca bolsitas de lavanda o bloques de cedro en tu armario para proteger la ropa de las polillas y mantenerla con un olor fresco.
Con el cuidado adecuado, tu ropa de verano puede lucir fresca y nueva el próximo año, ahorrándote dinero y manteniendo tu guardarropa organizado y listo para la próxima temporada.